Sidra Alonso sienta sus bases bajo la premisa de alcanzar un punto intermedio entre tradición y vanguardia. El diseño presenta justo esto, una conjunción entre elementos regionales bajo una ilustración que representa los colores característicos de Asturias: el clásico verde de la sidra, el rojo de la manzana que la nutre, y el azul de la bandera que ondea bajo el cielo que la ve crear. Mientras que la ilustración hila con la actualidad, la tipografía evoca tiempos anteriores como referencia al pasado histórico de la sidra.